miércoles, 18 de junio de 2014

TURISMO MÍSTICO EN CORDILLERA HUAYHUASH

¡Bien venidos por la defensa de las montañas y del medio ambiente!


FORTALECIENDO NUESTRO CUERPO DE LUZ BAJO LA INFLUENCIA DEL SAGRADO YERUPAJA 

RESARCIENDO LA CATÁSTROFE  CULTURAL EN JAWACOCHA



Sumérjase en ella, 
respire profundo y armonice 
con los rayos plateados de la luna 
que bañan todo y encienden la noche. 
Un show único en el mundo que merece 
la pena vivirlo en Jawacocha”

 



Florencio Bernabé Gonzales (*)

VIAJES DEL ALMA PARA EL ALMA

Es conocido que durante la luna llena del mes de mayo se produce una intensificación entre la energía y la actividad espiritual; nuestra inspiración e intuición acrecentadas propician la oportunidad para comunicarnos con toda la naturaleza que nos rodea. Para este propósito espiritual viajamos un grupo de peregrinos: Eliffio, Florencio, Rodil,  Celia, Celso, Julio, Gelacia, Celía, Célica y muchas personas más a la que  se sumaron delegaciones extranjeras que arribaron a  Inkawayin por aquella fecha. 

Nos dedicamos esos días para recalibrarnos, en un ambiente que favorece la renovación energética aportada por las diferentes  fuentes.  Iniciando esta renovación con el recorrido de las diferentes cascadas del río Achin a lo largo del camino hasta llegar a Jawacocha, en una caminata de 4 horas de viaje desde Pacllón, antiguo pueblo fundado en 1857 como distrito.  Luego coronar  nuestras energías en la catarata de  Wacrish cuyas aguas descienden del deshielo de los nevados de la zona sur-oeste de la Cordillera Huayhuash (Diablo Mudo, Sacra, etc.); y al llegar a nuestro destino, las lagunas, manantiales, fuentes de agua y ríos;  el verdor  del valle desde Rodiopampa, pasando por Inkawayin hasta Ghochacutan ubicada debajo del Jirishanca,  con colinas y falda de los cerros cubiertos de flores y yerbas aromáticas en una combinación policromática  y de fragancia mágicas; coronados  a su vez por los picos nevados, donde sobresale  el majestuoso apu Yerupajá cual guardián tutelar, configurando un paisaje espectacular, no en vano es considerada el “lugar más bello Perú y del mundo”.

Previamente hicimos un alto a mitad del camino, debajo de la cascada de Soqhoraqhra al finalizar el valle Liriopampa para degustar el refrigerio típico de los viajeros por esta ruta, consistente en crocantes canchitas de maíz, queso untado con chincho y rocoto molidos y demás yerbas, panecillos de trigo integral, carne seca de res (charki) chancada y aderezada con yerbas aromáticas, tortillas especiales, todas elaboradas con productos ecológicos. En la zona aun no usan ningún elemento químico en la actividad agrícola, estas delicias elaboradas gracias a las manos laboriosas de doña Gelacia nuestra anfitriona en este periplo.
 
El hombre y su propia naturaleza desde épocas inmemoriales, se ha rodeado de representaciones diversas. Es así, como con el paso del tiempo innumerables monumentos, signos, ídolos, y otras creaciones trascendentes nos han hecho que pensemos que el hombre como tal sea algo más que un ente pensante e inteligente, sino también  trata de aspirar a cuotas aún mayores con la naturaleza.

Estas representaciones no se han limitado a creaciones materiales propias, sino también han  incorporado en este bagaje ciertos elementos que están en nuestro  entorno. No en vano durante muchos siglos pueblos enteros, incluso civilizaciones han adorado al viento, al sol, a la luna y al mar. No se ha escapado la propia Tierra, generadora de alimentos a innumerables pueblos durante miles de años. Identificada y  llamada  Pachamama  desde culturas pre incas, en este nuevo mundo, pero igualmente venerada en otras latitudes por los celtas, vikingos,  pueblos nórdicos y asiáticos.

CATASTROFE  CULTURAL DE INVASORES EUROPEOS

Como se recuerda las culturas Inca, Maya y Azteca lograron un desarrollo económico y técnico, manifestado en sus avanzados y sofisticados conocimientos sobre la agricultura y matemáticas profundas.  Esas civilizaciones erigieron ciudades espectaculares, grandes edificios de piedra, calzadas e, incluso, pirámides. La astronomía y las matemáticas eran bien conocidas por estos pueblos avanzados de América.  Los Incas se extendieron desde el actual Chile por el sur hasta Colombia por el norte formando el Gran Tahuantinsuyo. El Estado incaico tenía control absoluto y desarrolló una vasta cultura: kipus, astronomía, arquitectura, ingeniería, etc.  Los mayas, por su cuenta, vivían al sur de México y América Central. La civilización maya es responsable de un enorme legado cultural perdido en el tiempo: ciudades extraordinarias, libros teóricos sobre sus doctrinas y otros documentos que más tarde serían destruidos por los españoles. Finalmente, los aztecas ocupaban la misma región de México y también se establecieron después de dominar a otros pueblos.  

Con la invasión de los europeos (españoles), fue subyugada América, forzando  a los habitantes  a  la esclavitud, al mismo tiempo que robaron sus tierras, asesinaron a los rebeldes y violaban  a sus mujeres. Los españoles que llegaron a América se vieron favorecidos inicialmente por otros pueblos indígenas subyugados por el férreo control de incas y aztecas. Esos pueblos formaron alianzas con los hombres blancos para establecer el control y dominio en manos de los colonos. Esa  abrupta llegada de los invasores  provocaría consecuencias terribles en la población. La presencia de los europeos trajo consigo enfermedades hasta entonces inexistentes en América. El resultado de la excesiva violencia acabó con la masacre de millones de  habitantes  originarios. Muchos de ellos murieron de sarampión y viruela y otros fueron masacrados por rebelión.  A esto se sumó  la catástrofe cultural: con la llegada de los invasores, América enterró una rica fuente de información cultural. Todo fue destruido y parte de su legado se perdió para siempre. El invasor europeo no solo ejerció fuerza y miedo para controlar a los pueblos de América, también extendió sus costumbres, su lengua y, sobre todo, su religión, desterrando nuestra ideología, cultura y saber. Como la sabiduría sobre la madre naturaleza.

RESCATANDO  LA SABIDURIA  INCA

En los tiempos actuales donde no queda espacio para ser muy místico al haber perdido la brújula que nos lleva a contactar con nuestra Madre Naturaleza, aún perduran ciertas representaciones que el hombre andino ha ido rescatando, adaptando e incorporando con el paso de los años a su vida diaria. Son innumerables las montañas consideradas sagradas, centro de actividades espirituales, o relacionadas con hechos anómalos. Estos grandes accidentes geográficos en los Andes, cuna de la gran civilización Inca, son centros actualmente de actividades muy concretas. Algunas de ellas como el Huascarán, Huandoy, Salcantay, Ausangate, Yerupajá superan los 6 mil msnm. Pero para los antiguos peruanos, así como para muchos y muchas de sus actuales pobladores de las comunidades andinas, las montañas son mucho más que un reto deportivo. Los Apus o montañas sagradas son parte esencial de la cosmovisión andina y uno de los elementos más poderosos de su paisaje sagrado.
La veneración de montañas juega un papel central en esa cosmología y religión de las sociedades andinas tradicionales, así lo demuestran muchos estudiosos, documentos etnohistóricos y restos arqueológicos de altura. Se asume generalmente que estas creencias y prácticas relacionadas con la veneración de montañas tenían raíces más profundas, remontándose a siglos o milenios antes de los incas. La importancia de los dioses de las montañas conocidos como: apus, wamanis o awkillu en distintas regiones de Perú, y machula, achachila o mallku en distintas partes de Bolivia son bien conocidas y valoradas, en general  ejercen una gran influencia sobre las comunidades humanas.

Por consiguiente, era un llamado del alma, la idea de estar en estas montañas sagradas de la Cordillera Huayhuash, me atrae como el imán. En mi mente flota el misterio de las grandiosas obras de los antiguos peruanos, percibidas al recorrer todo el Perú estos últimos años, por ello suelen afirmar: "La devoción de los incas hacia su fuente, era muy grande, conocían todo lo referente a las montañas, a la naturaleza, al sol central y usaban al Sol como símbolo de la divinidad." También por mis venas corre la sangre inca en mayor proporción que la europea, y estar en el lugar preciso donde el Inca tenía como paso obligado para dirigirse hacia la capital Chinchaysuyu, siempre es para mí un gran sueño. 

No en vano los Incas construyeron una red de caminos finamente empedradas para conectar a todas sus ciudades a lo largo y ancho del Gran Tahuantinsuyo,  y uno de esos caminos une la Cordillera Huayhuash –Inkawayin (casa de Inca) el lugar más bello del circuito - con Huanucopampa - antiguo Capital  de Chinchaysuyu, caminos que hoy en día aún permanecen magníficamente conservados.

SAGRADO  APU YERUPAJA

Desde las frígidas alturas de la Cordillera Huayhuash, hasta la exuberante selva subtropical por el oriente.  Donde  el Sagrado  Yerupajá (6,634msnm) sumergida en leyenda y considerada como un Apu (Dios de la montaña) emerge desde sus profundidades  como la segunda montaña más alta del Perú, después del Huascaran, mostrándose celestial e impetuosa.

Ello Invita  a  tantos viajeros  que llegan para hacer aventuras al aire libre, recorrer el famoso circuito, disfrutar del panorama y ver las montañas más altas, sus cumbres escarpadas que se levantan más allá de lo inimaginable, tomar parte e involucrarse  en  estas tradiciones milenarias, el pago a la Pacha mama en Jawacocha - Inkawayin.


Ya instalados en Inkawayin, por la mañana nos dirigimos a Baciliojirkan, mirador estratégico ubicada entre la catarata Wacrish y la laguna Jawacocha, antiguo lugar de pago a la tierra, donde los comuneros piden permiso y protección por sus animales y de ellos mismos, donde la concepción de su realidad y de acuerdo a ella viven, “viendo” y dejando de “ver” determinados aspectos. La concepción que tienen del mundo se ha desarrollado a través de un prolongado proceso de interacciones entre estos pueblos y el medio natural que les sirve de sustento para su persistencia y reproducción. Nos sumamos a la ceremonia ancestral pago a la pacha mamao “pagapu” o “pago a la tierra” en Baciliojirkan, en el cual intervienen miembros de la comunidad para dar gracias por distintas cosas o hechos y también para pedir favores. En esta ocasión el pago fue con hojas de coca, cigarrillos y cancha, llevándose a cabo el rito apenas rayaba el alba. Al retornar a la choza después de esta ceremonia ancestral, desayunamos opíparamente papitas sancochadas cosechadas en el mismo Jawacocha, sopa con queso y leche fresca ordeñada de las vacas que se alimentan solo de pastos naturales. Por esta época, coincidentemente los comuneros de Pacllón trasladan su ganado vacuno desde las quichuas hacia estas alturas.

Pedir permiso al  apu Yerupajá,  el dios que vela por la tierra, armoniza la identidad con la naturaleza y son el espíritu de la montaña. Yerupajá es una palabra quechua que significa “blanco amanecer.   El ascenso a esta montaña es dificultoso, debido a sus aristas y paredes casi verticales, sólo montañistas  profesionales pueden ascender. A raíz de su cumbre filosa es conocida también popularmente  como el “carnicero”. A su vez podemos resaltar en la Cordillera Huayhuash  ubicado en el límite de Ancash, Huánuco y Lima los siguientes apus:

Jirishanca- 6094 msnm, Se le llama también Jirishanca Grande para diferenciarlo de Jirishanca Chico, traducido del quechua como "pico de colibri de hielo".  Este nevado es uno de los más conocidos de la cordillera.  El 16 de noviembre del 1954,  ocurrió un accidente aéreo, la aeronave bimotor propiedad de TAM   (Transportes Aéreos Militares), que cubría la ruta Pucallpa - Lima, donde perecieron sus 29 ocupantes. Actualmente se pueden apreciar los motores y restos de la misma en las orillas de la Laguna Solterococha (Sambuya). Su forma espectacular de la cara occidental del Jirishanca se aprecia por el lado de Pacllón desde la laguna  Juwacocha y Solterococha. A su vez, por la vertiente oriental desde la laguna Carhuacocha  y la laguna Mitucocha.

 

Siulá Grande - 6.344 msnm, otro nevado famoso del Perú, no tanto por su tamaño sino porque se realizó una película sobre ella.  Siulá Grande posee un pico secundario llamado Siulá Chico de 6260 m. de altura. En 1985, Joe Simpson y Simón Yates escalaron la cara oeste, convirtiéndose en los primeros escaladores en llegar a la cumbre de 6.344 m., por  esa  ruta. Simpson se rompió la pierna al descender por el lado norte, luego se separó de Yates durante una tormenta. Se documentó su increíble experiencia en el libro Touching the Void (Tocando el vacío), que más tarde se convirtió en un libro y después en una película que destacó en Festival de Cine de Sundance.


SE IMPONE LA FUERZA DEL PEREGRINAJE HACIA MONTAÑAS SAGRADAS

Al alejarnos de las ciudades; en las Montañas Sagradas (APUS) de la Cordillera Huayhuash, con ayuda de la PACHAMAMA (Madre Naturaleza), buscamos alcanzar una mejor permeabilidad energética (sensibilización), a fin de alcanzar una mejor receptividad de las Energías de LUZ.  Para este nuestro peregrinaje de INICIACION, elegimos YERUPAJA (blanco amanecer).  Análogo a los Montes SINAI y NEBO del Cristianismo.

Desde siempre  el Yerupajá se ha manifestado con: relacionan a las fuentes cósmicas,  actividades  de  patrones trascendentales y de cura a los seres humanos. El  conocimiento sobre la consciencia  del pueblo tahuantinsuyano, su contacto profundo con los reinos y su fraternidad.  Por eso,  instalados en Baciliojirkan, desde donde se contempla  en  360 grados, esta maravilla natural: por el poniente hacia lo alto la majestuosidad del apu Yerupajá, secundado por el Jirishanca y hacia abajo las límpidas aguas color turquesa de las lagunas Jawacocha y Solteracocha que reflejan sus imagines en sus aguas, hacia el sur, las impresionantes cataratas de Wacrish, hacia el oeste el extenso valle Jawuacocha, por donde recorre sigsagyante cual serpiente plateado el rio Achin, y al norte las desembocaduras  de la laguna donde están instaladas las carpas multicolores de turistas extranjeros,  y hacia lo alto Minapata donde quedo impregnado en el paisaje los impactos negativos de la minera Santa Luisa, sellada en la maldita sentencia “Sallawa Colebramina”.

Para que la tarea de elevación de nuestra vida terrestre se cumpla, y pueda ser rescatado un mayor número de almas, se encuentran disponibles para la humanidad uno de los recursos sagrados como el  apu Yerupajá.  Aquí se profundiza el conocimiento espiritual como en otros lugares  espirituales del mundo.  Se puede lograr  la cura, con la restauración del equilibrio del sistema energético humano abarcando el aspecto físico, mental y espiritual. 
Aquí, nos permiten tomar conciencia, utilizar los siete rayos, las siete leyes  para una salud física, mental y espiritual armoniosa para siempre.
Hay hombres y mujeres que se trasladan desde diferentes partes del mundo, recorren miles de kilómetros, sea por avión, tren, buses, acémilas o simplemente a pie,   sólo para estar algunas horas, gozar ese privilegio de dormir y despertar con la mirada puesta en los apus: Yerupajá, Jirishanca y otros nevados, disfrutando la belleza sin par de todo lo que encierra esta maravilla natural.  Prefieren llegar a estos lugares sagrados, antes que ir a lugares de perdición que abundan en las grandes ciudades, extendemos nuestra invitación de cambiar a ellos para cambiar el mundo.




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